Llegamos a los grandes cambios para paliar un dolor o una gran incomodidad en nuestras vidas.

Los tomamos como un impulso para modificarnos
y al final, esos cambios, la transforman
y ya no volvemos a ser los mismos. 
 

Llegamos a los grandes cambios para paliar un dolor o una gran incomodidad en nuestras vidas.

Los tomamos como un impulso para modificarnos
y al final, esos cambios, la transforman
y ya no volvemos a ser los mismos. 
 

Lo más probable es que si estás leyendo esta página quieras conocerme un poco más a fondo. Sobre todo para saber si puedo ayudarte con el problema que en este momento te quita el sueño. 

He pasado por muchos momentos de aprendizaje y transformación que me llevan a ayudarte a sanar usando todas las herramientas que poseo y mi corazón abierto.

Lo más probable es que si estás leyendo esta página quieras conocerme un poco más a fondo. Sobre todo para saber si puedo ayudarte con el problema que en este momento te quita el sueño. 

He pasado por muchos momentos de aprendizaje y transformación que me llevan a ayudarte a sanar usando todas las herramientas que poseo y mi corazón abierto.

Esta es mi historia

Esta es mi historia

Mi nombre es Eduardo Córdoba, y al igual que tú, me reconozco desde siempre como un buscador de la Felicidad. También reconozco que por muchos años, no supe cómo buscarla, la confusión no me dejaba ver, y todo lo que hacía con mi vida, no me hacía sentir tan feliz como yo esperaba.

En realidad nunca tuve claro qué hacer. Cuando fui adolescente, muchas cosas me atraían, pero nada era tan fuerte como para identificar mi  vocación, eso me desesperaba. No podía decidir hacia dónde orientarme, así que me dejé guiar por los mandatos familiares, por lo que me aconsejaban los que me querían.

Me dediqué entonces al negocio familiar, y por muchos años fui un empresario exitoso. Al menos eso me creía por el resultado de mi gestión, pero en mi fuero íntimo algo faltaba.

Todos los consejos e ideas que recibía sobre cómo ser feliz, yo los probaba, pero nada funcionaba para mí.
Ni el éxito material, ni el 0 km., ni la compañía de una mujer hermosa, me daban la sensación que yo esperaba de la Felicidad, por el contrario, siempre me habitaba una sensación de vacío.  

Cuanto más buscaba la felicidad afuera, menos la encontraba.

Necesité pasar por experiencias de dolor, para darme cuenta que yo no estaba eligiendo por mí, seguía un modelo que era heredado.
Entonces supe que tenía que encontrar mi fórmula personal.

Mi nombre es Eduardo Córdoba, y al igual que tú, me reconozco desde siempre como un buscador de la Felicidad. También reconozco que por muchos años, no supe cómo buscarla, la confusión no me dejaba ver, y todo lo que hacía con mi vida, no me hacía sentir tan feliz como yo esperaba.

En realidad nunca tuve claro qué hacer. Cuando fui adolescente, muchas cosas me atraían, pero nada era tan fuerte como para identificar mi  vocación, eso me desesperaba. No podía decidir hacia dónde orientarme, así que me dejé guiar por los mandatos familiares, por lo que me aconsejaban los que me querían.

Me dediqué entonces al negocio familiar, y por muchos años fui un empresario exitoso. Al menos eso me creía por el resultado de mi gestión, pero en mi fuero íntimo algo faltaba.

Todos los consejos e ideas que recibía sobre cómo ser feliz, yo los probaba, pero nada funcionaba para mí.
Ni el éxito material, ni el 0 km., ni la compañía de una mujer hermosa, me daban la sensación que yo esperaba de la Felicidad, por el contrario, siempre me habitaba una sensación de vacío.  

Cuanto más buscaba la felicidad afuera, menos la encontraba.

Necesité pasar por experiencias de dolor, para darme cuenta que yo no estaba eligiendo por mí, seguía un modelo que era heredado.
Entonces supe que tenía que encontrar mi fórmula personal.

Debía liberarme de los conceptos que había adquirido como propios. Necesitaba ser Libre para encontrar mi propia forma de vivir.

Me di cuenta que para mí, ser Libre, era una condición para ser Feliz. Esa es mi definición de LIBERTAD. Sentirse  con el derecho a ser feliz a la manera propia.

Y acá tuve otro problema: ¿Cuál era mi manera propia?

Para mi fortuna, la crisis del 2002 conspiró a mi favor, y me fundí. Me quedé sin nada, debía empezar de nuevo desde cero. Pero esta vez, hice un pacto conmigo mismo:“Solo voy a hacer lo que yo quiero”. Y como no podía salir de mi estructura mental,  seguía buscando afuera lo que llenara mi vacío. Así que ahora, ya no era exitoso, no sabía lo que quería, mi fe estaba quebrada, y con ella mi búsqueda espiritual. 

Una vez más, el destino conspiró a mi favor, mi novia se enfermó y no tenía cura. Fue así que un terapeuta amigo me recomendó para ella una Constelación Familiar. Como resultado, ella sanó inmediatamente, y ante la sorpresa del médico mientras analizaba los resultados de sus exámenes, tuve la certeza, que yo tenía que ir a una Constelación para comprender qué había pasado.

Mi entusiasmo me mantuvo participando de talleres por un tiempo, hasta que por fin se abrió  una formación para consteladores y me inscribí. 

Supe entonces, que lo que sustenta el trabajo con Constelaciones Familiares, son lo que Bert Hellinger, su creador, denominó “Órdenes del Amor”.Cuando los conocí, todo cobró sentido. ¡Encontré lo que buscaba, aunque ya no estaba buscando!

Los Órdenes del Amor se transformarían en la inspiración de todos mis trabajos posteriores.

Debía liberarme de los conceptos que había adquirido como propios. Necesitaba ser Libre para encontrar mi propia forma de vivir.

Me di cuenta que para mí, ser Libre, era una condición para ser Feliz. Esa es mi definición de LIBERTAD. Sentirse  con el derecho a ser feliz a la manera propia.


Y acá tuve otro problema: ¿Cuál era mi manera propia?

Para mi fortuna, la crisis del 2002 conspiró a mi favor, y me fundí. Me quedé sin nada, debía empezar de nuevo desde cero. Pero esta vez, hice un pacto conmigo mismo:“Solo voy a hacer lo que yo quiero”. Y como no podía salir de mi estructura mental,  seguía buscando afuera lo que llenara mi vacío. Así que ahora, ya no era exitoso, no sabía lo que quería, mi fe estaba quebrada, y con ella mi búsqueda espiritual. 

Una vez más, el destino conspiró a mi favor, mi novia se enfermó y no tenía cura. Fue así que un terapeuta amigo me recomendó para ella una Constelación Familiar. Como resultado, ella sanó inmediatamente, y ante la sorpresa del médico mientras analizaba los resultados de sus exámenes, tuve la certeza, que yo tenía que ir a una Constelación para comprender qué había pasado.

Mi entusiasmo me mantuvo participando de talleres por un tiempo, hasta que por fin se abrió  una formación para consteladores y me inscribí. 

Supe entonces, que lo que sustenta el trabajo con Constelaciones Familiares, son lo que Bert Hellinger, su creador, denominó “Órdenes del Amor”.Cuando los conocí, todo cobró sentido. ¡Encontré lo que buscaba, aunque ya no estaba buscando!

Los Órdenes del Amor se transformarían en la inspiración de todos mis trabajos posteriores.

En las Constelaciones Familiares  encontré el mapa, o mejor dicho, la hoja de ruta para saber moverme en sintonía con lo que la vida requiere de mí.

Comprendí que todos somos parte de ella, somos Uno con ella, y  todos estamos a su servicio.

Fue así que  quede en calma y dejé que ella me llevara, aunque no supiera  a dónde; pero si algo aprendí, es que no importa, de eso se trata la Libertad.
Sólo me ocupo de estar atento para seguirla, eligiendo que tomar de lo que me ofrece. Aprender a sintonizarnos con La Vida, es imprescindible si nuestro anhelo es ser felices.

Entrar en esa sintonía, me permitió recibir los regalos que me daba a mí mismo por ser LIBRE:
■Pinto, solo porque lo siento, y no espero nada,
■Canto, porque tengo ganas, y no busco retribución alguna,
■Y sigo haciendo lo que siento, y me dejo sorprender por lo nuevo. Es así como voy descubriendo lo que quiero.

Ahora vivo mi Libertad, porque me doy los permisos para ser yo mismo.
Descubrí por fin, que para mí la Felicidad, es dar, desde el que soy, enseñando lo que aprendí de vivir.

Reconozco que muchas personas eligen a que se van a dedicar, y siguiendo esa decisión, van construyendo sus vidas. 
Ese no fue mi caso. Yo no elegí lo que hago, la vida me eligió a mí. En realidad, yo había elegido otra cosa. Quizás me pasó así porque nunca vi lo que hoy hago como un trabajo, jamás sentí que lo era. 

Comprendí que todos somos parte de ella, somos Uno con ella, y  todos estamos a su servicio.

Fue así que  quede en calma y dejé que ella me llevara, aunque no supiera  a dónde; pero si algo aprendí, es que no importa, de eso se trata la Libertad.
Sólo me ocupo de estar atento para seguirla, eligiendo que tomar de lo que me ofrece. Aprender a sintonizarnos con La Vida, es imprescindible si nuestro anhelo es ser felices.

Entrar en esa sintonía, me permitió recibir los regalos que me daba a mí mismo por ser LIBRE:
■Pinto, solo porque lo siento, y no espero nada,
■Canto, porque tengo ganas, y no busco retribución alguna,
■Y sigo haciendo lo que siento, y me dejo sorprender por lo nuevo. Es así como voy descubriendo lo que quiero.

Ahora vivo mi Libertad, porque me doy los permisos para ser yo mismo.
Descubrí por fin, que para mí la Felicidad, es dar, desde el que soy, enseñando lo que aprendí de vivir.

Reconozco que muchas personas eligen a que se van a dedicar, y siguiendo esa decisión, van construyendo sus vidas. 
Ese no fue mi caso. Yo no elegí lo que hago, la vida me eligió a mí. En realidad, yo había elegido otra cosa. Quizás me pasó así porque nunca vi lo que hoy hago como un trabajo, jamás sentí que lo era. 

Como incansable buscador de la felicidad que soy, descubrí que lo que me hace feliz, es aprender a vivir y compartir lo que aprendo.

Como incansable buscador de la felicidad que soy, descubrí que lo que me hace feliz, es aprender a vivir y compartir lo que aprendo.

Hoy soy un terapeuta, porque sólo me di cuenta que ya lo era, cuando estaba siéndolo, no lo elegí. Claro que cuando digo esto, a lo que me refiero es que no fui consciente de mí decisión, no fue una elección de mi cabeza, fue una elección de mi corazón. Por eso cada vez que recibo una consulta, es una oportunidad que tengo para entregar lo mejor de mí en esa ayuda.

Mi capital, es lo que  integro de todos los saberes que voy acumulando en mi camino, algunos por estudio, otros por el peso de  la experiencia de vivir, que me enseña a sacar mis recursos más nobles para levantarme cada vez que me caigo.A eso le agregó mi creatividad, mi propio arte, eso que es original de La Vida y que fluye a través mío.

Lo que te ofrezco es lo que soy, y lo que busco es ayudar.

Hoy soy un terapeuta, porque sólo me di cuenta que ya lo era, cuando estaba siéndolo, no lo elegí. Claro que cuando digo esto, a lo que me refiero es que no fui consciente de mí decisión, no fue una elección de mi cabeza, fue una elección de mi corazón. Por eso cada vez que recibo una consulta, es una oportunidad que tengo para entregar lo mejor de mí en esa ayuda.

Mi capital, es lo que  integro de todos los saberes que voy acumulando en mi camino, algunos por estudio, otros por el peso de  la experiencia de vivir, que me enseña a sacar mis recursos más nobles para levantarme cada vez que me caigo.A eso le agregó mi creatividad, mi propio arte, eso que es original de La Vida y que fluye a través mío.

Lo que te ofrezco es lo que soy, y lo que busco es ayudar.

Quiero compartir lo que aprendí en mi recorrido, enseñarte herramientas para que puedas liberarte de tus condicionamientos, y aprendas a usar tus propios recursos, sin necesidad de seguir a nadie más que a ti mismo.

Quiero compartir lo que aprendí en mi recorrido, enseñarte herramientas para que puedas liberarte de tus condicionamientos, y aprendas a usar tus propios recursos, sin necesidad de seguir a nadie más que a ti mismo.

10 cosas + sobre mí

1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

10.

Amo vivir.
Es el viaje, la experiencia y crecer, lo que me ocupa, vivir sin vivir realmente, no tendría sentido.

Amo la música
Disfruto sobre manera las expresiones musicales, siempre me gustó cantar, y por fin me di permiso.

Naci en Montevideo, la capital de Uruguay, un pequeño y gran país en Latinoamérica.

Me encanta viajar
Diferentes culturas, diferetes tierras, diferentes costumbres, diferentes experiencias, pero en definitiva, estamos unidos en la raíz de la Vida. Viajar es reencontrarse con uno mismo. 

Me formé como Constelador Familiar en el Centro Bert Hellinger Uruguay, también me formé en Sciencia Hellinger con el propio Bert Hellinger, en Diseño Humano, en Osteopatía Bioenergética Celular y en Eneagrama. Estudié hipnosis Ericksoniana, PNL, recibí  iniciaciones de Reiki, entre otras cosas.

Soy un permanente buscador de conocimiento
Colecciono experiencias del diario vivir, investigo en libros, y juego con la creatividad para generar mi propia realidad.

Amo el arte. Soy Licenciado en Artes Plásticas y Visuales, egresado de la UDELAR. Sobre todo me inspiro pintando, y creando esculturas.

No soy muy tecnológico.
Es un reto constante y un desafío permanente que no quiero declinar, pero la verdad es que me cuesta pasar tiempo en un monitor.

Siempre busco sentirme aprendiz en algo.
Si no ampliara mi rango de conocimientos, correría el peligro de sentirme experto en todo lo que hiciera, tal vez perdería la magia de la vida, por eso, me gusta atravesar el proceso de aprender habilidades en áreas donde soy un completo neófito.

Valoro el buen humor.
Lo entiendo como una forma de mirar la vida, el humor crea optimismo. No concibo la enseñanza deshumorizada, aunque esta palabra no esté en el diccionario.

aqui te cuento 10 cosas + sobre mí

1.

Amo vivir.
Es el viaje, la experiencia y crecer, lo que me ocupa, vivir sin vivir realmente, no tendría sentido

2.

Amo la música
Disfruto sobre manera las expresiones musicales, siempre me gustó cantar, y por fin me di permiso.

3.

Nací en Montevideo, la capital de Uruguay, un pequeño y gran país en Latinoamérica.

4.

Me encanta viajar.
Diferentes culturas, diferetes tierras, diferentes costumbres, diferentes experiencias, pero en definitiva, estamos unidos en la raíz de la Vida. Viajar es reencontrarse con uno mismo. 

5.

Me formé como Constelador Familiar en el Centro Bert Hellinger Uruguay, también me formé en Sciencia Hellinger con el propio Bert Hellinger, en Diseño Humano, en Osteopatía Bioenergética Celular y en Eneagrama. Estudié hipnosis Ericksoniana, PNL, recibí  iniciaciones de Reiki, entre otras cosas.

6.

Soy un permanente buscador de conocimiento
Colecciono experiencias del diario vivir, investigo en libros, me gusta leer de hasta 6  a la vez, y juego con la creatividad para generar mi propia realidad.

7.

Amo el arte. Soy Licenciado en Artes Plásticas y Visuales, egresado de la UDELAR. Sobre todo me inspiro pintando, y creando esculturas.

8.

No soy muy tecnológico.
Es un reto constante y un desafío permanente que no quiero declinar, pero la verdad es que me cuesta pasar tiempo en un monitor.

9.

Siempre busco sentirme aprendiz en algo.
Si no ampliara mi rango de conocimientos, correría el peligro de sentirme experto en todo lo que hiciera, tal vez perdería la magia de la vida, por eso, me gusta atravesar el proceso de aprender habilidades en áreas donde soy un completo neófito.

10.

Valoro el buen humor.
Lo entiendo como una forma de mirar la vida, el humor crea optimismo. No concibo la enseñanza deshumorizada, aunque esta palabra no esté en el diccionario.

Gracias por tomarte el tiempo de conocerme un poco mejor. 

Gracias por tomarte el tiempo de conocerme un poco mejor. 

Si sientes que puedo ayudarte de alguna manera, llena el formulario o comunícate conmigo por whatsApp al 00598 98635178 para coordinar una cita. 

Te espero en la consulta.

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